Si quieres ser bueno has de pensar
primero que eres malo para autoanalizarte y ver tus defectos.

Si quieres que hablen bien de ti, aprende a hablar primero bien de los demás. Y
cuando hayas aprendido a hablar bien de ellos, esfuérzate igualmente en
beneficiarles. Así cosecharás el fruto de que hablen bien de ti.

Las dificultades demuestran lo que son los hombres.

Cuida por todos los medios posibles de lo tuyo; pero no codicies lo ajeno; la
honradez y la virtud son tuyas, ¿quién podrá despojarte de ellas?
Como quiera que en nuestra constitución hay dos principios íntimamente unidos:
el cuerpo en común con los brutos y la razón y el sentimiento en común con los
dioses, muchos se inclinan a aquel infeliz y mortal parentesco, y sólo unos
cuantos al divino y dichoso.

Algunos se desvían hacia el parentesco animal y son desleales, traidores y
perniciosos como lobos; otros son salvajes e indómitos como el león; pero la
mayoría somos viles y falaces como las zorras. Porque ¿qué otra cosa es un
hombre maligno y calumniador sino un zorro o algo todavía más ruin y perverso?
Ten cuidado, por lo tanto, de no llegar a ser perverso.

Si alguien contradice verdades muy evidentes, no será fácil encontrar
argumentos que le muevan a cambiar de opinión.

ROSACRUZ

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